Una cervecita y unas papas

RODOLFO Y VENTURA
ESCUELA DE DANZA
JOYERIA ROYO
Cómo hoy no sé de qué escribir, me voy a poner a glosar o blasonar (a halagar), el famoso aperitivo español. Me he trasegado unas papas y una cervecita, justo ahora mismo. En otra hora menos mágica, pero más divertida que de la merienda.

Que levante la mano, aquel o aquella, que llegado el mediodía, no siente rugir sus tripas… y no deseé zamparse un pincho de tortilla de patatas, bien acompañado por una fría cervecita. ¿Nadie, verdad? ¿Quién no se resiste al poderoso influjo del tapeo español? ¡Nadie! ¡Jolines, Mª Amparito, con lo buenas que están, y lo bien que sientan! ¿Tú eres tonta, o te falta poco? Pues no, que a mí como todo “bicho viviente”, me agrada el tapeo como el o la que más.

Sentarse en una terraza y tomar el aperitivo, es uno de los pequeños o grandes placeres de los cuales solo podemos disfrutar los españoles, elevándolo a la categoría de Arte. Y eso que por ésta zona, no está tan arraigado como en el resto de España. Pero aun así y todo, a los valencianos, nos encanta el ir de bares y terrazas y zamparnos nuestras raciones de … Y aquí lo dejo al gusto del consumidor o consumidora. Ni siquiera, los extranjeros, no sucumben a los encantos deliciosos de nuestras variadas tapas y raciones. Siendo este uno de los mayores reclamos turísticos dentro y fuera de España. Que verles devorar sus tapas, es todo un espectáculo.

Después de embutirte tu tapa, te sientes dueño o dueña del mundo. Qué no sólo de trabajar vive el hombre o la mujer. No ni mucho menos. Y aunque sea en tu casita, con unas simples papas y una cervecita, ¡¡que viva el tapeo español… oño!! Y lo demás son cuentos chinos. Mañana, más… ale, que de mí no os vais a librar tan fácilmente, ale!

RANDURIAS

Amparo Gimeno