El domingo a pesar de las previsiones de lluvia que habían sido previstas para el medio día, el Club Excursionista del Alto Palancia realizó una de sus salidas por la Sierra del Espadán. Para aprovechar al máximo el día, a las ocho de la mañana se reunieron en la avenida de la Constitución de Segorbe las 17 personas que formaron parte del grupo este domingo.

La ruta comenzó en la fuente del Cañar de Almedijar donde aprovechando el parking del área recreativa se dejaron los coches y se procedió a la ascensión hacía el collado del Cañar.

Ruta por Almedíjar

Ruta por Almedíjar. Foto: José Luis Asensi.

El camino comienza fuerte con una serie de lazadas de gran desnivel que aproximan al collado desde donde se tienen unas preciosas vistas del valle del Palancia. En esta parte de la ruta fue muy importante prestar atención al sendero puesto que había tramos en los que se perdía y había que echar mano de la intuición para poder seguirlo. A lo largo de la senda habían diferentes fitas que señalaban la dirección correcta, pero hubo puntos en los que se tuvieron que montar algunas nuevas para esclarecer el camino.

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Una vez en el collado se siguió por la parte superior de la cadena de separación entre dos valles, dejando el de Almedijar a la izquierda y el de Falaguera a la derecha. Durante este trayecto el grupo pasó por varios restos de trinchera, recuerdo de la Guerra Civil, que tan comunes son en la zona del Espadán. Siguiendo la senda se llega a un punto en el que la flora cambia y empiezan a aparecer, primero de forma aislada y luego más frecuentemente, sureras (alcornoques). La presencia de estos árboles es uno de los encantos principales de la ruta.

La continuación de la ruta desemboca en una pista de tierra que conduce a la Mosquera, una antigua casona que ahora se encuentra en ruinas y que constituye uno de los puntos significativos de la travesía. Aquí el grupo aprovechó para almorzar y retomar fuerzas antes de comenzar a subir al cerro Gordo. La ascensión comienza en un sendero señalado como PR-V63.6 en el borde izquierdo del camino de la Mosquera que fue remarcado hace un año por algunos miembros del CEAP. La subida termina en un llano entre el cerro Gordo y las Peñas Blancas, pero para continuar con la ruta no se debe tomar ninguna de esas dos direcciones, sino un sendero descendente entre ambas. Como el grupo era muy grande hubo quien, aprovechando que había tiempo, subió al cerro mientras el resto terminaba de llegar a la encrucijada. Una vez reunido todo el grupo de nuevo se procedió a la bajada al collado de Ibola, para a continuación volver a subir una empinada ladera hasta el punto alto del collado.

Ruta por Almedíjar

Coronando la cima. Foto: InfoPalancia.

A partir de aquí el resto del camino, aunque largo, es descendente. Una vez bajado el collado por la vertiente contraria por la que se sube, el sendero desemboca en la carretera que conduce a Almedijar y que hay que cruzar para llegar a la entrada del barranco de Almanzor, el último tramo del recorrido y uno de los más bonitos. Junto a la senda encontramos zonas realmente preciosas e interesantes como los pintorescos tramos pegados al río o la carbonera que se alza a un lado del camino.

No obstante, a pesar de esto, la parte final del PR-V63.6 y de la ruta se hace larga y tediosa si se la compara con el recorrido anterior, por suerte es solo el tramo final.

Al llegar al área recreativa “Los Pinos” hay dos opciones: tomar el desvío a mano izquierda que conduce a la carretera y desemboca directamente en donde se han dejado los vehículos o continuar hasta el pueblo. En esta ocasión, hubo quienes acortaron por la carretera y quienes continuaron por el barranco. Una vez se llegó a los coches era ya la hora de comer, lo que supone que la ruta se realizó en 4 horas y media aproximadamente.

Ana Muñoz.