Segorbe, una mañana del verano del año 1957. Había salido de la academia que doña María Facius tenía en la calle Nueva. Allí estudiaba. Recibía clases de magisterio. Crucé la plaza  del Arroz, me paré un instante para ver las portadas de los tebeos del quiosco  “El guerrero del antifáz”, “Roberto Alcázar  y Pedrín”,  el “TBO”, “El Jabato”, “Purk, el hombre de piedra”… y tomé la dirección de la “esquina de las mentiras”,  y por la acera del bar Herrero,  llegué a la altura del edificio número 25 de la calle Colón.

Verano del 57Antonio Monserrat,  “El compañerico”,  me llamó.

-Oye Luis, quisiera hablar contigo.

Acostumbraba sentarse delante de su quiosco. Y me colocó otra silla a su lado.

-Mira, sabes que llevo el semanario “La Voz de Segorbe”, que va  como separata en el diario “Lucha” de Teruel. Y me he enterado que te gusta escribir. Que has obtenido algunos premios  de redacción en el Instituto Laboral.

-Algo de eso hay, don Antonio.

-Pues mira, quisiera que formaras parte del grupo de colaboradores que escriben en el semanario.

-Y qué tendría que hacer?

¿Qué te parece si escribes noticias de fiestas, de la vida de nuestro pueblo?

-Me gustaría mucho. Pero no tengo máquina de escribir.

-De eso no te preocupes. Escribes a mano y me traes el artículo a la tienda.

Y así empecé a escribir cosas de Segorbe. Las escribía a mano y se las llevaba  a su casa,en la calle Santiago Martín Báguena, la popular casa “Baselisa”…..

Tenía entonces 17 años… A los 24 empecé como corresponsal  de prensa en Segorbe… Cargo que estuve ejerciendo hasta el año 1984….En ese año ya escribía libros…

Verano del 57

Luis Gispert.