RODOLFO Y VENTURA
JOYERIA ROYO
Una de las enfermedades no contagiosas más extendidas en nuestra sociedad es la diabetes. Actualmente en España afecta a casi seis millones de personas, con una incidencia mayor en hombres que en mujeres y entre los 65 y 75 años.

Podemos encontrar varios tipos de diabetes mellitus en función de sus causas, sintomatología y tratamiento. Las más extendidas y, por lo tanto, las más comunes son:

Diabetes Mellitus tipo I

Este tipo de diabetes no tiene una solución, es irreversible y no se ha conocido causa clara, pero la más probable es por un trastorno autoinmune. Esto produce que el sistema inmunitario ataca y destruye por error a los tejidos sanos. En el caso de la diabetes, a causa de una infección u otro tipo de desencadenante el sistema inmunitario ataca a la célula beta del páncreas, las encargadas de la producción de insulina, reduciendo o eliminando la producción de dicha hormona.

Se considera que la causa de este tipo de diabetes es generada por la unión de diversos factores.

El primero es el factor genético. No esta demostrado que este factor sea el causante, ya que los estudios que se han realizado con gemelos, en el 50% de los casos ambos desarrollaban la enfermedad, pero el otro 50% solo aparecía en uno de ellos.

Otro factor es la autoinmunidad. Nuestro sistema inmune nos protege, pero en el caso de la diabetes es el causante de destruir por error las células encargadas de producir la insulina.

El tercer factor es el daño ambiental. Este factor puede ser debido a un virus o tóxicos, pero actualmente es desconocido. Este puede ser el puente entre el factor genético y la autoinmunidad.

La forma de desarrollar la enfermedad sería la siguiente:

  • Una persona hereda la predisposición a padecer diabetes.
  • Esta tendencia puede permitir a un virus o a otro factor lesivo dañar las células beta.
  • Las células beta dañadas, al cambiar no son reconocidas y el cuerpo genera anticuerpos contra esas células.
  • Se activan los glóbulos blancos que se dirigen al páncreas y lesionan más las células beta.

Diabetes Mellitus tipo II

La diabetes mellitus tipo II o también llamada “diabetes del adulto” suele aparecer a partir de los cuarenta años, aunque actualmente están aumentando los casos en adolescentes o preadolescentes.

En la actualidad, la prevalencia de este tipo de diabetes es de más de 5,3 millones de personas en nuestro país. Estas cifras siguen en aumento y es realmente preocupante, ya no solo por la gran cantidad de personas que la padecen, si no porque es una enfermedad o trastorno que se puede y se debe prevenir debido a las causas que propician su aparición.

La primera de las causas es el factor genético o hereditario. En este caso, encontramos un mayor riesgo hereditario que en la diabetes tipo I. Se ha demostrado que, en la gran mayoría de las personas afectadas, o bien el padre o el abuelo padecen también esta enfermedad.

Si en tu familia tienes algún familiar que la padece, es imprescindible el control y seguimiento de esta enfermedad desde la adolescencia para prevenir su aparición.

La segunda causa está relacionada con el estilo de vida, es la más importante y la única que podemos decir que la solución está en las manos de cada persona.

Un estilo de vida sedentario, acompañado de la falta o carencia de ejercicio físico y una nutrición totalmente desequilibrada con dietas ricas en grasa saturadas y azúcares refinados aumenta exponencialmente las posibilidades de padecer diabetes tipo II.

Tener este estilo de vida genera un aumento de la grasa corporal, grasa visceral, colesterol, etc., lo que genera que el cuerpo cree una resistencia a la insulina, es decir, que por mucho que tu cuerpo produzca insulina, las células son incapaces o se reduce mucho su capacidad de asimilar la insulina y por lo tanto prevalecen niveles elevados de glucosa en sangre.

Otros tipos de diabetes

Existen otros tipos de diabetes mucho menos comunes que la tipo I y tipo II, algunas de ellas seguramente no sabias que existían.

La diabetes LADA (Latent Autoinmune Diabetes in Adults), es un trastorno autoinmune de carácter genético. Las causas son muy similares a la diabetes tipo I, incluso sus síntomas y tratamiento, por lo que no es casualidad que también se le conozca como diabetes mellitus 1.5.

La diabetes MODY (Maturity Onset Diabetes in the Young). En este caso se produce por defectos genéticos en las células beta del páncreas que limitan la producción, pero no la acción de la insulina. En la actualidad se han encontrado hasta siete tipos diferentes de esta modalidad de diabetes.

La diabetes Gestacional se detecta por primera vez durante el embarazo. Como en otros tipos de diabetes, afecta en la forma en la que las células utilizan la glucosa y puede afectar tanto a la persona que la padece como al bebé. Generalmente, tras el parto los niveles de glucosa en sangre se normalizan, en otros casos podría permanecer transformada en diabetes tipo II. Pero algo que debes saber es que, si has padecido diabetes gestacional durante el embarazo, entonces eres una persona más propensa a padecer en un futuro diabetes tipo II.

¿Cómo puedo prevenir la aparición de la diabetes?

Antes de comenzar este apartado me gustaría aclarar que tanto la diabetes tipo I, la diabetes LADA y la diabetes MODY no cuentan con un tipo de prevención ya que son genéticas. En estos casos, debes de evitar que la enfermedad siga avanzando provocando daños mucho mayores en tu organismo.

En el caso de la diabetes Tipo II y la Gestacional si que podemos prevenir su aparición o incluso si ya ha aparecido, llegar a revertir la situación.

En cualquier caso, llevar un estilo de vida saludable mediante la consolidación de hábitos de vida activa, hábitos de ejercicio físico semanales y una nutrición equilibrada evitando alimentos que produzcan la aparición de grasa corporal, visceral y colesterol es fundamental.

Algo que me gustaría remarcar es que la sociedad con el paso de los años hemos caído en estilos de vida incompatibles con el buen funcionamiento del organismo lo que está generando la aparición de enfermedades como la diabetes tipo II y la Gestacional, las cuales no deberían de existir o al menos con una menor prevalencia. Considero que debemos de ser conscientes de nuestro estilo y nuestros hábitos de vida y valorar mucho más nuestra salud, para vivir más, pero sobre todo para vivir una vida sin limitaciones, sin depender de tratamientos farmacológicos y lo más importante con una gran calidad de vida.